El presidente del comité de empresa, Raúl Jiménez, ha trasladado la preocupación de la plantilla y ha defendido la profesionalidad de los trabajadores: “Queremos recalcar a la prensa y a los zaragozanos que abrir un parque solo para 70 invitados, con una operativa mínima, es un riesgo difícil de asumir. Somos profesionales y queremos abrir con la calidad que Zaragoza merece, no de tapadillo y solo para unos pocos comensales”.
LOS TRABAJADORES, ATRAPADOS EN LA DELICADA SITUACIÓN QUE ATRAVIESA EL PARQUE DE ATRACCIONES
De momento, el recinto solo contempla abrir para eventos ya comprometidos, como comuniones en primavera, mientras el Ayuntamiento exige un plan de explotación que todavía no ha sido presentado. La falta de entendimiento entre las partes gestionan el parque y la delicada situación financiera han bloqueado la reapertura normal del parque, que tradicionalmente operaba de marzo a noviembre.
Jiménez ha subrayado además el impacto humano y emocional de la situación: “Aquí hay compañeros con más de 40 años de servicio que han visto pasar generaciones enteras de zaragozanos. Este parque no es solo un trabajo, es una institución en la ciudad. No vamos a permitir que termine así, con un ERTE sin acuerdo. Esto ya no es solo por un sueldo, es por la dignidad de nuestro oficio y por el compromiso con Zaragoza tras más de 50 años de historia”.