"Cada vez que llueve, salen aguas fecales o las ratas intentan salir por las duchas", ha denunciado Manuel Fernández, representante vecinal, aludiendo a las condiciones en las que viven cerca de 800 familias. Una realidad que, según ha explicado Pilar Catalán, de la Asociación Vecinal Las Fuentes, se arrastra desde hace décadas en unas viviendas construidas "con los materiales más básicos y sin comodidades", donde tras 40 años de abandono las zonas comunes se han degradado gravemente. "No aspiramos a un paraÃso, solo a que se cumplan las obligaciones", han resumido.
Los colectivos vecinales han coincidido además en reclamar una intervención integral que vaya más allá de actuaciones puntuales. Recuerdan que, pese a que los suelos pasaron a manos municipales en 2021, los problemas administrativos y la falta de actuación han cronificado la degradación. "Rehabilitar no es solo actuar sobre edificios, sino garantizar condiciones de vida digna", ha subrayado Laureano GarÃn, de la Asociación de Vecinos CÃvitas.
UN ENTORNO VULNERABLE A LA ESPERA DE RESPUESTA
La moción socialista ponÃa el foco en un área con importantes carencias urbanas con aceras deterioradas, alumbrado insuficiente o redes de saneamiento obsoletas y con una fuerte vulnerabilidad social, al situarse entre las zonas con menor renta de la ciudad. La concejal Marta Aparicio ha incidido en que el entorno acumula basura, maleza, inseguridad y problemas de salubridad, mientras que otras intervenciones similares en la ciudad sà han contado con ayudas públicas que aquà no han llegado.
En este sentido, el debate polÃtico ha vuelto a evidenciar las diferencias sobre cómo abordar la situación. Vox se abstuvo tras plantear una transacción que incluÃa un plan antiocupación, rechazada por el PSOE, mientras que el equipo de gobierno defendió las inversiones realizadas en rehabilitación en la ciudad, con una actuación por parte de Ecociudad en el último año de casi 60.000 euros. Sin embargo, entre los vecinos persiste la sensación de abandono.