El proyecto, presentado por los consejeros Víctor Serrano (Urbanismo) y Tatiana Gaudes (Movilidad), se ha diseñado en cuatro grandes fases para minimizar las afecciones a vecinos, comercios y peatones.
FASES DE LA OBRA
Durante los primeros diez meses no se podrá atravesar la avenida en toda su longitud, aunque se mantendrán tramos abiertos para evitar el bloqueo total del eje. La Fase 1 arrancará simultáneamente desde ambos extremos: entre Goya y Lérida/Fueros de Aragón (enero-abril) y el tramo Tomás Bretón–Corona de Aragón (enero-agosto), con accesos restringidos a residentes y servicios, y una reapertura parcial en marzo y abril para facilitar conexiones clave.
Tras esta primera etapa, los trabajos avanzarán hacia el centro con la Fase 2 (abril-octubre), entre Lérida/Fueros de Aragón y Ávila/Pamplona Escudero, y la Fase 3 (junio-octubre), entre Ávila/Pamplona Escudero y Bretón/García Sánchez.
El objetivo municipal es que a finales de 2026 el tránsito quede en buena medida restablecido de principio a fin. Paralelamente, la Fase 4 (septiembre-diciembre) se centrará en la creación de nuevas plazas peatonales y la renovación de espacios infantiles en los cruces con Fueros de Aragón/Lorente y Tomás Bretón.
DESVÍOS DE CINCO LÍNEAS DE BUS
Gaudes ha anunciado que el Plan Especial de Movilidad implicará desvíos de cinco líneas de autobús —las diurnas 35, 38 y 41 y las nocturnas N4 y N6— durante unos diez meses, con itinerarios alternativos tanto hacia el centro como hacia Delicias. Además, entre marzo y abril de 2026, las líneas 22 y Ci3 sufrirán ajustes puntuales por la nueva conexión Bretón–García Sánchez, y se reubicarán paradas para reducir molestias.
El Ayuntamiento mantendrá información directa a vecinos y comerciantes mediante reuniones, atención a pie de obra y un canal específico de WhatsApp para seguir la evolución de los trabajos.
PLAN DE APOYO AL COMERCIO
Para amortiguar el impacto económico, el Consistorio activará un plan de apoyo al comercio con ayudas de 400 euros mensuales para negocios que acrediten caídas de facturación, además de bonificaciones fiscales en el IBI y el IAE en función de la duración de las obras.
La reforma conservará tres carriles de circulación (dos de subida y uno de bajada exclusivo para bus, que se prolonga hasta Goya), ampliará aceras, reordenará el carril bici, incorporará 96 nuevos árboles, zonas de sombra y descanso, nuevos pasos de peatones con balizas luminosas, y renovará redes de agua, saneamiento y alumbrado LED. El resultado será una avenida más segura, verde y pensada para estar, sin renunciar a su papel clave en la movilidad urbana.