La instalación arranca con cierto retraso respecto a las previsiones iniciales, ya que la noria estaba pensada para entrar en funcionamiento antes de las vacaciones escolares de diciembre. Desde el Ayuntamiento se explicó que el aplazamiento se debe, por un lado, a la elevada demanda de este tipo de atracciones en toda España durante la campaña navideña y la falta de mano de obra.
En la tramitación de los permisos han intervenido distintos servicios municipales, como Bomberos e Infraestructuras, al tratarse de una instalación temporal en dominio público.
Con una altura de 35 metros, la noria será más pequeña que la que se instaló durante las Fiestas del Pilar de 2013, pero aspira a convertirse en uno de los elementos más llamativos de la decoración navideña gracias a su iluminación especial.
Zaragoza será, además, la primera ciudad en acoger esta estructura recién salida de fábrica. Por el momento, no se ha concretado ni la fecha exacta de apertura ni el precio del viaje, datos que se conocerán una vez avance el montaje.