Agencia Aragonesa de noticias
25 marzo 2026
Municipal - Zaragoza

Ranera cuestiona las obras de San Miguel: “Ocho millones sin escuchar a vecinos ni comerciantes”

 

Obras en la plaza de San Miguel
Obras en la plaza de San Miguel
La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Zaragoza, Lola Ranera, ha cargado contra la gestión municipal de las obras de reforma de la plaza de San Miguel, un proyecto con una inversión cercana a los ocho millones de euros. En una visita al propio entorno de las obras, Ranera ha denunciado lo que considera una falta total de diálogo con vecinos y comerciantes, a quienes sitúa como los “grandes olvidados” de una intervención que afecta de lleno a la vida diaria del barrio.

Según la portavoz socialista, el malestar vecinal ha sido tal que residentes y comerciantes han acudido al Justicia de Aragón ante la ausencia de información y participación. Ranera ha subrayado que se trata de una obra de gran impacto, especialmente en materia de movilidad, ya que por el entorno de la plaza circulan hasta diez líneas de autobús y alrededor de 9.000 vehículos privados al día. “No sabemos cómo va a quedar la movilidad cuando termine la obra”, ha advertido, señalando además que no se han explicado alternativas ni soluciones.

La dirigente socialista también ha puesto el foco en las dudas medioambientales y de seguridad que rodean al proyecto. Ha reclamado explicaciones claras sobre el futuro de los árboles afectados, su posible tala o traslado, así como sobre las pérgolas y otros equipamientos ambientales anunciados por el Ayuntamiento. A ello se suman las incógnitas sobre los restos arqueológicos aparecidos durante los trabajos, de los que, según ha denunciado, no se conocen informes públicos.

Ante esta situación, Ranera ha anunciado que su compañera del grupo municipal Ros Cihuelo solicitará la comparecencia del consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, en la próxima Comisión de Urbanismo para que dé explicaciones públicas sobre el proyecto.

La portavoz socialista ha cuestionado también el ritmo de las obras y si realmente se cumplirán los plazos previstos de seis meses. “Una inversión de esta magnitud —ha concluido— debía haber contado desde el inicio con transparencia, participación y con la voz de los verdaderos protagonistas: los vecinos y los comerciantes”.