Agencia Aragonesa de noticias
25 marzo 2026
Municipal - Zaragoza

Más de 300 vecinos se abrazan al Parque Bruil para protestar contra su vallado

 

Protesta en el Parque Bruil
Protesta en el Parque Bruil
Más de 300 vecinas y vecinos del entorno del Parque Bruil se concentraron este sábado para protestar contra el vallado de gran parte del parque, cerrado desde hace más de un mes. La movilización, convocada bajo el lema de un simbólico «abrazo al parque», denunció lo que consideran una pérdida de un espacio público que sienten como propio y que, aseguran, les ha sido “arrebatado” sin información ni consulta previa.

La concentración tuvo lugar el 11 de enero y fue impulsada por una amplia red de colectivos vecinales, ecologistas, culturales, educativos y sociales. El origen del conflicto se remonta al pasado 3 de diciembre, cuando el Ayuntamiento de Zaragoza desalojó a las personas que vivían en el parque y procedió a vallar las zonas verdes, dejando accesibles únicamente algunos paseos y las pistas deportivas. Desde el Consistorio se argumentó que el cierre responde a una intervención sanitaria y de recuperación paisajística que se prolongará hasta la primavera.

Las organizaciones convocantes critican que todo el proceso se ha desarrollado sin contar con el vecindario, que desde hace años reclama participar activamente en la gestión del parque. Recuerdan, además, que la presión vecinal ya logró hace más de un año modificar el trazado del colector del proyecto de renaturalización del río Huerva para reducir la tala de árboles, aunque denuncian que las actuaciones posteriores han seguido teniendo un impacto negativo en el entorno. “Cerraron el parque hace más de un mes y, aparte de echar a la gente que estaba aquí viviendo, no vemos que se haya hecho nada”, señalaron durante el acto.

Tras el abrazo colectivo a una de las zonas actualmente inaccesibles, se leyó un manifiesto y se recordaron movilizaciones previas en defensa del arbolado y del derecho a un alojamiento digno. Las entidades reclamaron un parque abierto, cuidado y disfrutable, así como políticas de vivienda pública y una regulación efectiva del mercado privado para frenar la expulsión de las personas más vulnerables. La jornada concluyó con un vermú y consignas como «Natalia Chueca, quita las vallas» y «es nuestro parque, lo vamos a cuidar», coreadas por alumnado de centros educativos cercanos.