A fecha actual, el 75 % del saneamiento principal de la plaza y su conexión con el paseo de la Mina ya están ejecutados, así como el 100 % del ramal secundario. Además, se ha iniciado la excavación del segundo y último ramal de saneamiento y se ha completado el 50 % de la conducción principal de agua potable, incluyendo su conexión inicial y la arqueta correspondiente. Serrano ha subrayado que estos trabajos se han visto condicionados por hallazgos arqueológicos, como restos de la muralla medieval, y por afecciones en redes subterráneas no documentadas, circunstancias habituales en este tipo de obras urbanas.
El responsable de Urbanismo ha defendido también el proceso de información y participación desarrollado desde 2024, con reuniones previas con vecinos y comerciantes, exposiciones públicas del proyecto y encuentros posteriores al inicio de las obras para explicar afecciones y resolver dudas.
En este contexto, ha señalado que una plataforma vecinal ha presentado tres peticiones concretas, de las cuales una ha sido aceptada por los técnicos municipales, mientras que las otras dos han sido descartadas por criterios estrictamente técnicos, especialmente en materia de movilidad y seguridad vial.
ENSANCHE DE LOS CARRILES DE TRÁFICO
Uno de los cambios que sí se incorporará al proyecto será el ensanche de los carriles de tráfico en la plaza, con el objetivo de facilitar el paso de autobuses y vehículos de emergencia. Por el contrario, se mantendrá la pérgola con agua prevista inicialmente, al considerarse una solución más adecuada frente a las altas temperaturas y las islas de calor, además de permitir un mayor control del uso del espacio público. Serrano ha insistido en que la plaza está diseñada para recuperar su función como espacio ciudadano y no como intercambiador de autobuses ni para terrazas de bares.
Durante la comisión, la concejal socialista Ros Cihuelo ha cuestionado la reducción del plazo de ejecución anunciado —de 15 a 6 meses— y ha pedido explicaciones sobre el nuevo cronograma, el impacto económico de los cambios y las medidas para garantizar la seguridad y los accesos, especialmente al garaje de la plaza. También ha señalado que persiste el malestar entre vecinos y comerciantes por la falta de información y ha reclamado una mayor escucha por parte del Gobierno municipal, un extremo que Serrano ha negado, asegurando que la interlocución ha sido constante desde el inicio del proyecto.