Según el portavoz de Vox, Chueca está alertando de forma injustificada sobre un supuesto riesgo para las obras en marcha, las ayudas sociales o las subvenciones municipales, algo que ha negado de forma tajante. Calvo ha defendido que la alcaldesa “sabe mejor que nadie” que los presupuestos acabarán aprobándose mediante los mecanismos legales existentes, aunque pueda producirse un retraso, y ha subrayado que ese eventual aplazamiento permitirá un mayor control del gasto que en ejercicios anteriores.
El portavoz municipal también ha reprochado a Chueca que actúe como si gobernara con mayoría absoluta, recordando que no dispone de ella y que los apoyos de Vox en años anteriores no son automáticos. Además, ha censurado duramente que la alcaldesa haya utilizado el despacho de Alcaldía, una dependencia institucional, para grabar un vídeo de carácter electoral en apoyo al candidato del Partido Popular, Jorge Azcón, una actuación que ha calificado de “absolutamente lamentable”.
En relación con la negociación presupuestaria, Calvo ha negado que las cuentas estuvieran cerradas cuando Vox anunció su negativa a apoyarlas y ha enumerado los principales puntos de desacuerdo, entre ellos la Zona de Bajas Emisiones, el incremento del gasto corriente en unos 50 millones de euros, el aumento del recurso a financiación externa y el impacto futuro del contrato del autobús urbano en las cuentas municipales, todo ello en un contexto de desaparición de los fondos Next Generation.
Desde Vox han señalado que las conversaciones se encuentran actualmente paralizadas por el periodo preelectoral y que se retomarán tras las elecciones, en función del resultado y de la disposición del Gobierno municipal a introducir cambios.