El resultado devuelve al PSOE a cifras similares a las de 2015, igual el peor registro de su historia en Aragón, cuando obtuvo el mismo número de escaños y logró gobernar únicamente gracias al apoyo de Podemos. La caída confirma un desgaste electoral que no ha logrado compensarse durante el recuento, pese a que en algunos momentos el partido llegó a rozar los 20 diputados.
El ambiente en la sede del PSOE, en la calle Conde de Aranda de Zaragoza, ha estado marcado por el pesimismo a medida que avanzaba el escrutinio. “Ya no se mueve esto”, comentaban algunos de los militantes y simpatizantes presentes, resignados ante un resultado que se consolidaba entrada la noche.
Ni siquiera el retroceso del PP, que ha pasado de 28 a 26 escaños, ha servido para aliviar la tristeza entre los cerca de 200 asistentes congregados en la sede socialista. Ha habido instantes de esperanza cuando el recuento apuntaba a una cifra mayor de diputados, pero finalmente el descenso se ha confirmado y ha dejado un clima de decepción entre los presentes.