Al detectar el inicio de los trabajos, varios vecinos de la Asociación JoaquÃn Costa de Zaragoza avisaron a la PolicÃa Local y al Seprona para tratar de detener la demolición. Los vecinos recordaron que se ha solicitado formalmente la protección del edificio como Bien de Interés Cultural, por lo que consideran que no deberÃan ejecutarse actuaciones irreversibles hasta que exista una resolución sobre esa petición.
El edificio, levantado en los años setenta y concebido como centro de clasificación postal, es uno de los escasos ejemplos de arquitectura brutalista que se conservan en Aragón. En las últimas semanas, asociaciones vecinales y colectivos vinculados a la defensa del patrimonio, como es el caso de Apudepa, han reclamado su conservación, subrayando su valor arquitectónico y su papel dentro de la memoria urbana del barrio.
La demolición del inmueble está contemplada dentro del proyecto de transformación de los suelos del Portillo, promovido por Zaragoza Alta Velocidad, con participación de distintas administraciones públicas. Mientras se estudia la solicitud de protección patrimonial, el derribo ha quedado detenido por el momento y la movilización vecinal continúa para intentar preservar el edificio e integrarlo en el futuro desarrollo de la zona.