El Ayuntamiento ha constituido un gabinete de crisis y se prepara para activar el Plan Municipal de Emergencias por riadas en nivel naranja ante la posibilidad de que la avenida obligue a reforzar motas y adoptar medidas extraordinarias, entre ellas el posible desalojo preventivo de la urbanización Torre Urzáiz, cerca de Movera.
La punta de la crecida se espera en Zaragoza el jueves, según los escenarios que manejan tanto el Consistorio como la Confederación Hidrográfica del Ebro. El caudal podrÃa situarse entre 1.500 y 1.600 metros cúbicos por segundo y mantenerse en valores similares hasta el sábado, lo que incrementa el riesgo de reblandecimiento en las defensas de la ribera. No se descarta, además, que se produzcan repuntes sucesivos en función de cómo evolucionen las aportaciones aguas arriba.
TRABAJOS PREVENTIVOS
La concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, ha supervisado este domingo los trabajos preventivos en el parque 1 de Bomberos. Durante el fin de semana se han revisado caminos, sotos y paseos fluviales que ya presentan anegaciones, y se ha reforzado la señalización para impedir el paso en las zonas más expuestas.
El Ayuntamiento insiste en que se respeten los balizamientos, se evite estacionar vehÃculos cerca del cauce y no se crucen vados inundados, mientras continúan las labores de vigilancia sobre las motas.
El Gobierno de Aragón mantiene activado el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (Procinar), operativo desde el 12 de febrero por la crecida del Gállego y ahora ampliado al Ebro. Desde el 112 Aragón se ha trasladado a ayuntamientos y comarcas la necesidad de intensificar la coordinación preventiva. Aunque no se prevén afecciones directas en los núcleos urbanos, sà podrÃan producirse impactos en explotaciones agrarias y construcciones próximas al rÃo.