Entre los espacios que deben evitarse estos dÃas figuran los caminos y paseos junto a la ribera, ya anegados en varios tramos, asà como la urbanización de Torre Urzáiz, donde podrÃan producirse desalojos si el caudal supera determinados umbrales. También están bajo especial seguimiento el parking de la Torre del Agua, el Parque Deportivo Ebro, la desembocadura del Huerva y áreas próximas a Vadorrey.
El dispositivo municipal se ha coordinado en una reunión presidida por la alcaldesa, Natalia Chueca, con participación de Bomberos, Protección Civil, PolicÃa Local, Infraestructuras, Unidad Verde y Barrios Rurales. Los equipos ya han balizado accesos inundados y controlan senderos y pasos cercanos al cauce para impedir el tránsito en zonas peligrosas.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha explicado que el pico se prevé para el jueves por la tarde y que, aunque se trata de una alerta naranja y no roja, el Ayuntamiento ha activado todos los protocolos previstos. “Vamos a llegar a los 1.620 metros cúbicos por segundo, pero nos mantenemos lejos del nivel rojo. Es una crecida que conocemos y que podemos planificarâ€, ha señalado, subrayando que ya se trabaja en informar a los vecinos de las zonas más sensibles y en preparar, si fuera necesario, dispositivos de desalojo puntuales.
En los barrios rurales, especialmente en Movera, Monzalbarba, Alfocea y Peñaflor, se vigilan posibles afecciones puntuales en áreas bajas. Aunque no se prevén daños graves, sà pueden registrarse inundaciones temporales en campos, caminos o zonas próximas al rÃo.
El Ayuntamiento insiste en extremar la precaución: no acercarse a las riberas, no aparcar vehÃculos en zonas inundables y no atravesar vados cubiertos de agua. El pico de la crecida llegará el jueves por la tarde y, aunque no se espera alcanzar el nivel rojo, el invierno marcado por numerosas borrascas anticipa más episodios similares en primavera, por lo que el seguimiento del Ebro continuará en las próximas semanas.