La intervención responde a un deterioro acumulado en los últimos años, con pérdida de vegetación, desgaste del césped por el uso intensivo y problemas estructurales en varios árboles, especialmente pinos de gran tamaño afectados por el confinamiento de raíces y el exceso de humedad. También se retirarán dos ejemplares de ailanto (Ailanthus altissima), especie invasora y en mal estado, situados en el parque de mayores. “No nos limitamos a reponer lo perdido, sino que reorganizamos y mejoramos la estructura verde en las zonas más afectadas”, ha explicado la consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes.
PLANTACIÓN DE OCHO NUEVOS TILOS
Entre las principales actuaciones figura la plantación de ocho nuevos tilos Tilia tomentosa “Brabant”, más adecuados para el entorno urbano, que formarán una nueva alineación. En total se acondicionarán diez alcorques floridos, con vegetación de acompañamiento para favorecer la biodiversidad y mejorar la infiltración del agua. Estos espacios estarán protegidos con valla baja y contarán con riego automatizado para optimizar el consumo hídrico. En el parque de mayores, los ailantos serán sustituidos por cuatro moreras sin fruto (Morus alba “Fruitless”), además de mejorarse los accesos mediante el rebaje de bordillos.
La actuación incluye también la renovación de 1.070 metros cuadrados de césped, mejoras en el área canina —con nueva valla, señalética y acondicionamiento del terreno— y ajustes en el mobiliario urbano. Paralelamente, en el Parque Bruil se retirará esta semana un pino con riesgo de inestabilidad, que será sustituido por un almez (Celtis australis). Esta intervención se suma a los cien árboles plantados recientemente dentro del proyecto El Bosque de los Zaragozanos y forma parte de la actualización del parque de cara a su reapertura esta primavera. En conjunto, Zaragoza avanza hacia una plaza más verde, resiliente y adaptada a las necesidades de la ciudadanía.