La normativa también pone el foco en las despedidas de soltero incívicas, que pasarán a considerarse infracciones graves y podrán acarrear sanciones de hasta 1.500 euros. El Ayuntamiento quiere actuar especialmente contra comportamientos molestos, ruidosos o degradantes en la vía pública, en una línea similar a la del botellón o los insultos y humillaciones en la calle, que también serán castigados económicamente.
Además, la ordenanza endurece las sanciones contra actos vandálicos, grafitis agresivos, venta ambulante ilegal o vertidos incontrolados, con multas que alcanzarán los 3.000 euros. Las conductas leves, como orinar o escupir en la calle, arrojar basura o colillas al suelo, no recoger los excrementos de mascotas o abandonar bicicletas y patinetes, se castigarán con sanciones de hasta 750 euros.
El proyecto comenzará ahora su tramitación pública y política antes de su aprobación definitiva. Chueca ha defendido que esta normativa responde a una demanda social ampliamente respaldada por los vecinos y ha recordado que más del 90% de los zaragozanos reclamaba una ordenanza cívica. “Esta ordenanza nace de escuchar a la calle”, ha afirmado la alcaldesa.