Entre las principales quejas destacan el mal estado del mobiliario urbano, con siete bancos completamente destrozados, la acumulación de suciedad, excrementos de palomas y ratas en las zonas ajardinadas, así como el levantamiento del pavimento por las raíces de los árboles. Los residentes también denuncian la falta de riego del arbolado y advierten de que el estado de la plaza supone un riesgo para las personas mayores y para los numerosos escolares y familias que transitan diariamente por este espacio.
La vecina Elena Callau lamenta que "hace meses que las brigadas municipales de limpieza nos ignoran" y reclama una intervención urgente para devolver la plaza a unas condiciones adecuadas. "Ya no sabemos a quién dirigirnos. Invitamos al Ayuntamiento a visitar esta zona para comprobar el estado de unos bancos que son peligrosos y de un espacio público que resulta realmente deplorable", señala, al tiempo que pide una respuesta "eficaz y rápida" para solucionar unas deficiencias que, asegura, afectan al día a día del barrio.