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La cafetería colombiana Yogo Happy abre su tercer local en el barrio más poblado de Zaragoza

 

Cada vez son más las cafeterías que abren en Zaragoza, pero pocas han crecido al ritmo de YoGo Happy. Lo que hace trece años era una pequeña heladería colombiana que intentaba abrirse camino en la ciudad prepara ahora la apertura de su tercera cafetería en la capital aragonesa. Y lo hará, además, en uno de los puntos con más vida de Zaragoza: el barrio de Las Delicias.

Conquistan a los zaragozanos con su famoso “pan de la abuela”, un pan colombiano elaborado con recetas propias, sus arepas de queso y postres que podrán disfrutarse en la avenida Navarra, número 127.

TODO COMENZÓ CON UNA HELADERÍA

En julio de 2013 abrieron como heladería, pero con el paso del tiempo, aquel negocio centrado únicamente en los helados encontró casi por casualidad la fórmula que acabaría definiendo su identidad. Primero llegó el café caliente para hacer frente a los meses de invierno; después, sus panes colombianos, y finalmente, casi sin quererlo, ese ambiente familiar y cercano que ha terminado convirtiéndose en uno de sus mayores reclamos.

"Tomar el café con el pan”, es algo típico en Colombia recalca, la encargada de los locales, Mayerlyn. “La idea era dar un ambiente cálido, donde la gente quisiera volver”. Además, cuentan también con opciones para personas celíacas, gracias a que hacen su pan hecho con harina de yuca.

Poco a poco fueron creciendo dentro y fuera de la capital aragonesa hasta llegar a tener, hoy en día, dos locales en Zaragoza, más concretamente en la calle Juan Pablo Bonet, número 6, y en Paseo Calanda, número 68. Además, también han crecido a nivel nacional, ya que una de sus cafeterías se sitúa en Valencia.

TERCERA APERTURA EN ZARAGOZA

Su segundo local, en Paseo Calanda, se les ha quedado pequeño, llegándose a formar largas colas y, en palabras de Mayerlyn: “Nos gustan los retos”. Por eso, ahora abrirán su tercera cafetería en la capital aragonesa.

Las razones de esta próxima apertura son simples: la vida que tiene la zona y el amplio público latino. Aunque admite que los maños “nos han adoptado muy bien”.

Aún no hay fecha de inauguración. Están trabajando para poder abrir lo antes posible de cara al verano y que su público pueda disfrutar de toda su variedad, no solo de panes (dulces y salados) y arepas, sino también de sus postres.