Según los responsables del proyecto, los trabajos han dejado atrás la fase más compleja de cimentación y construcción bajo rasante. Con los sótanos prácticamente ejecutados y los cimientos completados, la estructura empieza a elevarse por encima del nivel de la calle, permitiendo apreciar ya la geometría que tendrá el futuro recinto deportivo. Desde distintos puntos del entorno es posible identificar la forma que irá adoptando el estadio durante los próximos meses.
EL ESTADIO COGE ALTURA
Uno de los sectores más avanzados es el Gol Sur, cuya estructura principal ya se encuentra completamente levantada a falta de la futura cubierta. En esta zona se trabaja actualmente en la instalación de las vigas que sostendrán las gradas. Mientras tanto, en la Tribuna Este avanzan las obras de la segunda planta y de los elementos estructurales que darán forma tanto al graderío como a los espacios destinados a usos comerciales y de servicios junto al paseo de Isabel la Católica.
El Gol Norte mantiene un ritmo de ejecución similar, con progresos en los pórticos estructurales y en la futura fachada orientada hacia el Auditorio de Zaragoza. Por su parte, la Tribuna Preferente ha completado ya buena parte de los trabajos de cimentación y construcción de los niveles subterráneos donde se ubicarán espacios esenciales como los vestuarios, la sala de prensa o el acceso de los equipos al terreno de juego. También continúa la ejecución del túnel principal de acceso desde la calle Juan II de Aragón.
MÁS DE 200 TRABAJADORES APOYADOS POR DIEZ GRÚAS
La magnitud de la obra queda reflejada en los medios desplegados diariamente sobre el terreno. En la actualidad trabajan en el recinto una media de 210 operarios organizados en dos turnos de lunes a sábado, apoyados por diez grúas torre encargadas de mover los grandes elementos estructurales. Hasta la fecha se han empleado más de 43.700 metros cúbicos de hormigón, 2,5 millones de kilos de acero y se han excavado más de 20.000 metros cúbicos de tierra.
Además de su función deportiva, La Nueva Romareda aspira a convertirse en un importante motor económico y social para Zaragoza. El complejo incorporará cerca de 20.000 metros cuadrados de espacios terciarios y comerciales, además de zonas logísticas complementarias. El proyecto también ha destacado por la reutilización de más del 90% de los materiales procedentes del antiguo estadio, una gestión que le ha permitido obtener la certificación de sostenibilidad BREEAM y reforzar su perfil como una de las grandes infraestructuras urbanas de la ciudad para las próximas décadas.