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T. Karman, Nobel de la Paz en Zaragoza: “Necesitamos nuevos líderes para evitar el colapso mundial"

 

La activista yemení Tawakkol Karman, Premio Nobel de la Paz en 2011, y el científico y economista cingalés Mohan Munasinghe, galardonado con el Nobel de la Paz en 2007 han protagonizado una mesa de debate en Zaragoza
La activista yemení Tawakkol Karman, Premio Nobel de la Paz en 2011, y el científico y economista cingalés Mohan Munasinghe, galardonado con el Nobel de la Paz en 2007 han protagonizado una mesa de debate en Zaragoza

Encontrar una nueva generación de líderes capaces de afrontar los grandes desafíos globales. Esa es una de las claves para construir un mundo más justo y en paz que han defendido este jueves los premios Nobel de la Paz Tawakkol Karman y Mohan Munasinghe durante su participación en el congreso internacional 'El Mundo que viene', organizado por Fundación Ibercaja en Zaragoza. Ambos han coincidido en alertar sobre el deterioro del orden internacional, el aumento de las desigualdades y la necesidad de impulsar cambios profundos para evitar un escenario de colapso global.

Los dos galardonados han protagonizado la mesa 'Valores de un mundo en transformación', uno de los debates centrales de la primera jornada del encuentro, que reúne en la capital aragonesa a líderes políticos, científicos, expertos internacionales y representantes de organismos de referencia para reflexionar sobre los retos que marcarán el futuro de la humanidad.

A lo largo de la conversación, la activista yemení Tawakkol Karman, Premio Nobel de la Paz en 2011, y el científico y economista cingalés Mohan Munasinghe, galardonado con el Nobel de la Paz en 2007 como miembro del IPCC, han abordado cuestiones como la sostenibilidad, la pobreza, el cambio climático, el auge de los autoritarismos, la implicación de los jóvenes y la necesidad de reformular la gobernanza global para afrontar los desafíos del siglo XXI.

LA PAZ NO ES SOLO LA AUSENCIA DE GUERRAS

Para Tawakkol Karman, el principal desafío al que se enfrenta actualmente la humanidad es la construcción de la paz. Sin embargo, ha advertido de que este concepto va mucho más allá de la ausencia de conflictos armados. "Cuando hablamos de paz no tenemos que centrarnos únicamente en la falta de guerras. Debemos hablar también de justicia social, justicia política y justicia medioambiental", ha defendido.

La activista ha mostrado su preocupación por el deterioro de la democracia, la expansión de las dictaduras y el aumento de los discursos de odio en diferentes regiones del mundo. "Estamos viviendo un momento en el que el orden mundial está colapsando. Las dictaduras se incrementan porque también aumentan el odio y el radicalismo", ha afirmado.

Karman también ha lamentado la falta de avances en la aplicación de los acuerdos internacionales alcanzados durante las últimas décadas. "Nos quedan cinco años para 2030 y deberíamos estar preparados para anunciar el cumplimiento de la Agenda de Desarrollo Sostenible. Sin embargo, no existe una implementación real de muchos de esos compromisos", ha señalado.

Pese a este escenario, la Nobel de la Paz ha lanzado un mensaje de optimismo. "Necesitamos paz y tenemos que trabajar para conseguirla. Si perdemos la esperanza en medio de este caos, ese será el mayor desafío al que nos enfrentemos", ha advertido.

SOSTENIBILIDAD, POBREZA Y CAMBIO CLIMÁTICO: UN MISMO PROBLEMA

Mohan Munasinghe ha defendido durante su intervención que los grandes problemas del planeta están profundamente conectados y que, por tanto, también deben estarlo las soluciones. "La sostenibilidad consiste precisamente en entender que todos estos desafíos están interconectados. No podemos resolver un problema tras otro de forma aislada", ha explicado.

El Nobel de la Paz ha recordado que cerca de mil millones de personas siguen sufriendo hambre en el mundo mientras el consumo de recursos naturales supera ya gran parte de los límites del planeta. "Estamos excediendo siete de los nueve límites naturales que sostienen la vida en la Tierra. Los dos grandes desafíos que quedan son el clima y la biodiversidad", ha alertado.

Munasinghe ha denunciado además la enorme desigualdad existente en el reparto de los recursos. "El 85% del consumo mundial corresponde a la parte más rica del planeta, mientras millones de personas no tienen acceso a recursos suficientes para vivir dignamente", ha afirmado.

En este contexto, ha insistido en que la lucha contra el cambio climático no puede abordarse de manera aislada. "El cambio climático es uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, pero también tenemos que hablar de pobreza, hambre, salud o igualdad de género. Tenemos que avanzar en todos los frentes para no dejar a nadie atrás", ha señalado.

LOS JÓVENES Y LOS NUEVOS LÍDERES COMO ESPERANZA DE FUTURO

Buena parte del debate ha girado en torno al papel que deben desempeñar las nuevas generaciones. Tanto Karman como Munasinghe han coincidido en que los jóvenes están llamados a protagonizar los cambios que requiere la sociedad actual.

"Necesitamos nuevos líderes para salvar al mundo. También necesitamos que los líderes actuales despierten y cumplan sus compromisos. Los jóvenes tienen que levantarse, frenar las tendencias actuales de muchos gobiernos y salvar a la humanidad de los dobles estándares", ha afirmado Tawakkol Karman.

La activista ha defendido además la implicación de los jóvenes en todos los ámbitos de la sociedad. "Necesitamos líderes jóvenes que liberen al mundo de la codicia. Tenemos que estar involucrados en las ONG, en los partidos políticos, en las empresas y en todos los espacios donde se toman decisiones", ha asegurado.

Por su parte, Munasinghe ha apelado a la educación en valores desde edades tempranas. "Tenemos que enseñar valores éticos y morales desde pequeños porque de ellos nacen la sostenibilidad y la paz. Todo el mundo conoce el coeficiente intelectual, pero también existe el coeficiente de empatía, que mide nuestra capacidad para relacionarnos y preocuparnos por los demás", ha explicado.

Como mensaje final, ambos Nobel han coincidido en que la libertad, la democracia, la justicia, la igualdad y la empatía deben convertirse en los pilares sobre los que construir el futuro. "Tenemos que sentir que todos pertenecemos a una misma humanidad y que debemos ayudarnos unos a otros", ha concluido Karman.