Durante su intervención, Chueca ha agradecido a Ibercaja "haber creído en esta ciudad" y haber mantenido durante siglo y medio su compromiso con Zaragoza y sus habitantes. La alcaldesa ha recordado los orígenes de la entidad, fundada en 1876 como Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, y su papel en el desarrollo económico y social del territorio. "Zaragoza no se entiende sin Ibercaja, ni Ibercaja sin Zaragoza", ha afirmado. Por su parte, el presidente de la Fundación Ibercaja, Amado Franco, ha agradecido el reconocimiento y ha defendido la necesidad de seguir trabajando para construir un futuro mejor.
OTROS RECONOCIMIENTOS
Entre los reconocimientos individuales, Carlos Pascual López, empresario aragonés y presidente del Grupo Integra, ha recibido el título de Hijo Adoptivo por su trayectoria profesional y su contribución al desarrollo tecnológico y económico de Zaragoza. Pascual ha expresado su emoción por una distinción que, según ha señalado, supone que la ciudad que lo acogió en 1990 lo considere hoy "hijo suyo de pleno derecho". Su trayectoria está ligada al impulso de la informática y a la creación de una empresa que ha evolucionado hasta convertirse en el actual Grupo Integra.
La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Lucía Ruiz García, ha sido nombrada Hija Predilecta por su labor en defensa de la memoria, la dignidad y los derechos de las víctimas. Superviviente del atentado de ETA contra la Casa Cuartel de Zaragoza en 1987, ha compartido el reconocimiento con quienes sufrieron el terrorismo y sus familias. "Nuestra historia no pueden escribirla quienes intentaron destruirnos", ha afirmado durante un discurso en el que ha agradecido a la ciudad que mantenga vivo el recuerdo de las víctimas.
También ha recibido el título de Hija Predilecta la asociación Atrapavientos, impulsora del proyecto "Libros que importan", una iniciativa nacida en 2016 que promueve el intercambio de libros y acerca la lectura a personas de todas las edades. La entidad ha destacado que lleva el nombre de Zaragoza por distintos países y que su propuesta ha recorrido más de 200.000 kilómetros. El cuarto reconocimiento como Hijo Predilecto ha recaído en el CEIP Ramiro Solans, del barrio Oliver, por su transformación educativa y su apuesta por la inclusión y la igualdad de oportunidades.
La directora del colegio, Rosa Llorente, ha definido el galardón como un hito para la comunidad educativa y ha recordado la evolución del centro, que ha pasado de ser considerado una "escuela gueto" a convertirse en un referente educativo. Las cuatro distinciones reconocen así trayectorias muy diferentes, desde la empresa y la defensa de las víctimas hasta la cultura y la educación pública, en una ceremonia que ha concluido con las fotografías oficiales y la firma de los homenajeados en el Libro de Oro de la Ciudad.