La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha anunciado la aprobación de un acuerdo marco dotado con 3,6 millones de euros y un horizonte máximo de cuatro años para extender la red por los barrios. La idea es dejar atrás los pequeños contratos que ralentizaban cada actuación y disponer de un procedimiento que permita responder con mayor rapidez cuando se detecte la necesidad de reforzar la vigilancia en una zona concreta.
LAS ADJUDICATARIAS ACTUALIZARÁN LA TECNOLOGÍA
La ampliación no partirá de cero. Zaragoza cuenta con cámaras en espacios como El Gancho, la plaza del Pilar y los entornos de Doctor Cerrada, la calle Olivé y María Lostal. A estos dispositivos se sumarán los 50 previstos en la renovación del río Huerva, mientras que el nuevo acuerdo permitirá seguir incorporando equipos hasta acercarse a las 200 unidades. El contrato también obligará a las empresas adjudicatarias a actualizar la tecnología para evitar que las cámaras queden obsoletas con el paso del tiempo.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, defiende que estos dispositivos sirven de apoyo a las investigaciones policiales y recuerda que la videovigilancia municipal contribuyó a resolver medio centenar de hechos delictivos durante el año pasado.
Las grabaciones no se visionan en directo y solo se facilitan a la Policía o a la autoridad judicial cuando se solicitan para las actuaciones correspondientes. El objetivo municipal es ampliar la cobertura y agilizar su despliegue, con la seguridad de los barrios como argumento principal.