Rubén Baigorri, miembro de CGT del comité de empresa y del comité de huelga, ha denunciado que los servicios mínimos del 96% impuestos por el Ayuntamiento han hecho “imposible” ejercer el derecho a la huelga. La decisión de suspender los paros se tomó el domingo en una asamblea de trabajadores, según los sindicatos, de forma forzosa ante unas condiciones que consideran un intento de neutralizar la protesta. La plantilla, sin embargo, mantiene sus reivindicaciones y no descarta volver a la huelga si noviembre llega sin avances.
Entre las principales demandas figuran mantener el poder adquisitivo, mejorar la conciliación familiar mediante reducciones de jornada y acabar con la precariedad de los trabajadores de fin de semana. Baigorri sostiene que las negociaciones con FCC llevan dos años sin resultados y acusa a la empresa de mantener una postura que no garantiza las condiciones económicas que reclama la plantilla. “El problema no puede ser de CGT”, ha defendido, al recordar que tampoco se ha alcanzado un acuerdo con el resto de la mesa negociadora.
Los sindicatos mantendrán las concentraciones todos los jueves en la plaza de España, de 17.30 a 19.30 horas, y prepararán la próxima semana un calendario de actos y movilizaciones para noviembre. El objetivo es mantener la presión sobre la empresa y el gobierno municipal de Natalia Chueca, además de demostrar que los trabajadores respaldan al comité de huelga. Si no hay acuerdo, la intención es volver a convocar paros coincidiendo con la campaña electoral, esta vez con unos servicios mínimos que permitan ejercer, aseguran, el derecho a la huelga.