El responsable municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha explicado que el estudio forma parte de un contrato global de 200.000 euros destinado a analizar cinco puentes de la ciudad y preparar sus futuras actuaciones de conservación. En el caso del Puente de Piedra, los trabajos cuentan con una inversión de unos 40.000 euros y permitirán elaborar un gemelo digital de la estructura, arco por arco y sillería por sillería. “Nos va a permitir analizar en 3D grieta a grieta”, ha señalado Serrano, que ha destacado la precisión de una tecnología capaz de detectar detalles que escapan al ojo humano.
La intervención busca identificar las grietas, los desperfectos y el deterioro que presenta la piedra por el paso del tiempo. Aunque el estado actual del puente no compromete la seguridad, el Ayuntamiento considera necesario actuar para frenar su degradación y planificar una restauración adecuada a su valor histórico. El Puente de Piedra es un Bien de Interés Cultural (BIC), además de una infraestructura fundamental para la movilidad de Zaragoza, por la que circulan cinco líneas de autobús urbano.
EL AYUNTAMIENTO PLANIFICA UNA RESTAURACIÓN ADECUADA A SU VALOR HISTÓRICO
El uso del dron permitirá examinar tanto la parte superior como la inferior del puente, incluidas sus arcadas, sin necesidad de instalar medios auxiliares para que los técnicos accedan a las zonas más complicadas. Serrano ha destacado que se trata del primer gemelo digital de estas características que se realiza en Zaragoza sobrevolando una infraestructura con esta tecnología. El estudio también prestará atención a la vegetación que ha crecido en la estructura y a los nidos de vencejos presentes en sus arcos, cuya protección deberá tenerse en cuenta durante las futuras obras. “Son unos zaragozanos más ya en el Puente de Piedra”, ha afirmado el responsable de Urbanismo.
El Ayuntamiento dispone ahora de cuatro meses para redactar el proyecto de rehabilitación. Después deberá aprobarlo y tramitar la licitación de las obras, además de contar con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio, dado el carácter protegido del puente.
Serrano calcula que, teniendo en cuenta estos trámites, la intervención podría desarrollarse en un horizonte aproximado de un año. La ejecución tendrá que adaptarse también a los periodos de anidación de los vencejos, por lo que los técnicos estudiarán cómo compatibilizar la restauración con la protección de estas aves.