El proyecto ha supuesto una transformación integral del entorno, con una calzada de sentido único de 3,5 metros, aparcamiento en el lado sur y aceras accesibles con baldosa podotáctil. A ello se suma la creación de un corredor peatonal con zonas verdes, arbolado, bancos y un área de ejercicio para personas mayores, además de la renovación de las redes de abastecimiento, saneamiento y alumbrado público. La actuación elimina asà un punto de desconexión en el barrio y mejora tanto la movilidad como el uso estancial del espacio.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha destacado el cambio que supone la obra. "Donde antes habÃa un muro que impedÃa la circulación y la convivencia, hoy hay una calle abierta para los vecinos", ha señalado. Esta ha enmarcado además esta intervención dentro de la estrategia municipal de renovación urbana, centrada en "mejorar la calidad de vida en todos los barrios" con actuaciones que refuercen la accesibilidad y los espacios públicos.
REIVINDICACIÓN VECINAL DESBLOQUEADA
La actuación responde a una demanda histórica del barrio que se ha materializado gracias a un acuerdo presupuestario entre el equipo de gobierno y el grupo municipal de Vox. En este sentido, su portavoz, Eva Torres, ha subrayado que la obra "mejora el entorno y la vida diaria de los vecinos" y aporta "más movilidad, más seguridad y más limpieza" a una zona que, según ha afirmado, llevaba años reclamando esta conexión.
Torres ha incidido en que la prolongación de la calle Oeste permite "conectar mejor el barrio y hacerlo más accesible", al tiempo que ha defendido la necesidad de seguir impulsando infraestructuras útiles alejadas del debate ideológico. "La polÃtica útil se traduce en calles mejor conectadas y en más calidad de vida", ha afirmado.